No cabe duda de que casarse es una gran aventura. Pero si además de eso, tenemos un matrimonio con hijos, la cosa cambia de...

No cabe duda de que casarse es una gran aventura. Pero si además de eso, tenemos un matrimonio con hijos, la cosa cambia de forma radical, y es que son muchas las cosas que debemos tener en cuenta desde que nos enteramos de nuestra futura maternidad y paternidad como es la educación que daremos a nuestros hijos o la ropa que les pondremos, así como los problemas que puede causar el hecho de tener un hijo como es una depresión post parto, algo que además de afectar a nuestra salud, puede afectar también a nuestro matrimonio.

Diferentes opciones para que un matrimonio vista a sus hijos: Moda de adultos para los más pequeños

Desde que somos pequeños, la mayoría de nosotros solemos tener bastante claro cuáles son nuestras preferencias a la hora de jugar, de comer e incluso de vestirnos. Por eso no es de extrañar que en nuestro carácter infantil y dentro de nuestras ganas por crecer y explorar el mundo por nosotros mismos, hayamos soñado en muchas ocasiones con vestirnos como nuestras madres, primas, tías o hermanas mayores.

Ahora todo eso es posible ya que desde hace varios años las tendencias de moda infantil se asemejan e incluso se iguala a las tendencias en moda de adulto. Actualmente no nos resulta raro ver a una pequeña vestida con botas altas, gorros y faldas semejantes a las que nosotros nos pondríamos, o a los niños usando el mismo tipo de sudaderas y camisas que los hombres adultos. Muchas personas buscan ver reflejada su imagen en sus propios hijos y por ello deciden vestirlos de la misma manera. Otras sin embargo prefieren vestirlas con ropa infantil tradicional y dejar la moda de adulto para cuando lleguen a la edad adecuada. Aunque para ello deben estar de acuerdo en la pareja y tomar una decisión de matrimonio para poder vestir y educar a sus hijos de la mejor manera.

Desde que se iniciase la moda de vestir a los niños pequeños con ropa que se asemeja o que incluso e igual que la de los adultos ha surgido un gran debate sobre si es recomendable vestir así a nuestros hijos o si por el contrario debemos seguir con la moda infantil más tradicional. Más allá de los argumentos a favor y en contra que exponen cada una de las partes, una cuestión es clara y es que todo será cuestión de gustos y también de costumbres.

Pero una cosa está clara, y es que algunos niños se ven realmente guapos y adorables cuando decidimos vestirlos como adultos. Eso sí, todo tiene sus límites, y aunque de vez en cuando los vistamos así, no debemos dejar de tratarlos como lo que son, unos niños que deben vivir cada etapa de su vida cuando corresponde y disfrutar su infancia de manera plena.

José